Viaje en moto - Roadsters a las Θερμοπύλες (Termópilas)




Volver

Viaje en moto - Roadsters a las Θερμοπύλες (Termópilas)

Día 4: Budva (Montenegro) - Ioannina (Grecia)


Ir a la galería de fotos

Asumido que habíamos perdido un día de ruta decidimos continuar con la planificación tal cual y si había que cambiar algo sería al final. Salimos en dirección Albania. ¡Hoy sí, hoy tocan curvas!
La frontera de Montenegro con Albania es bastante curiosa, las aduanas están juntas, tú le das el pasaporte a Montenegro y te lo entregan en Albania que es el despacho siguiente, todo parece muy simple pero recogieron los papeles todos juntos y se liaron, se monto un pequeño pollo, ya notamos que esto de las aduanas no es lo nuestro.
Mientras el pollo se intenta solucionar van apareciendo policías preguntando por el valor de las motos... no daba muy buen rollo la situación, se te cruza cualquier cosa por la cabeza, entrando en un país donde no has estado nunca y no sabes cómo funciona. Acostumbrado al sitio donde me crié, si un policía te pregunta cuánto vale tu moto te preocupas seguro.
Para no perder el ritmo de registros nos piden que nos acerquemos a una nave contigua ya del lado de Albania, vamos uno a uno dentro de la nave con la moto y todo para afuera, este registro fue menos exhaustivo que en Croacia, pero una hora estuvimos fácilmente allí entre que nos registran a todos, tened en cuenta que el hecho de no llevar valiums agiliza un poco la cosa.
Ya el tío, de gris también (no era el mismo de Croacia pero lo parecía)... cuando le toca el turno a sube pasa del rollo, "estos no llevan nada, yo me voy", y uno de los policías aduaneros decide continuar con el registro por cuenta propia, "Aquí empezamos y terminamos con los moteros que haga falta!"
El de gris también le quiso comprar a LyN unos pantalones de motero que llevaba de recambio... luego de preguntarle el precio claro y tampoco sabes que responder, se salió del paso con que los necesitaba para luego, el hombre de gris a aceptado la excusa.
Aproveché para sociabilizar un poco con los policías de civil, me comentaron que esto del registro no es habitual pero que ha habido muchos problemas con drogas y que hay operativos en todas las aduanas de la zona... vaya, hemos caído en el sitio indicado en el momento preciso. Ya está, entramos en Albania, ¿y ahora qué?

Capítulo 1 – Albania hasta Vlore

Es una cosa que no marcaré ni como buena ni como mala, es simplemente una aventura.
Las carreteras con vacas y heces de vaca, piedras, una cantidad de tráfico impensable, coches muy viejos y una contaminación tremenda.
La primera impresión fue la de haber regresado 30 años en el tiempo, por la forma de vestir y la fotografía del sitio en general. Las caras de sorpresa de la gente al vernos pasar, llamábamos mucho la atención sin quererlo.
Aunque sólo de los peatones, para los automovilistas podría decirse que éramos invisibles, por la forma de adelantar, allí las carreteras de dos carriles tienen cuatro virtuales, ellos adelantan y si tu vienes por tu carril mejor de apartas, eso se aprende rápido y sin problemas. No estaba la cosa para jugar a ver quién tiene los huevos de apartarse último.
El estado de las carreteras es malísimo, nos encontramos dos alcantarillas sin tapa y ni hablar de los cráteres en el asfalto, si a esto le sumamos que conducen como si Godzilla los persiguiese para comérselos (rápido y a lo bestia), ya tenemos el cóctel de lo que puede recordarse como una aventura.
Nos encontramos con muchos controles policiales, tenían radares de pistola con trípode pero se los veía desde lejos, sólo nos pararon en uno, para saludarnos, el tío no paraba de repetir "¡extra, extra!", asumimos que quería decir que le gustaban las motos y seguimos nuestro camino.
Los límites de velocidad en Albania son muy bajos, ahí comprendimos por qué Vía Michelin nos decía que tardaríamos 9 horas en hacer 300km, pero como Godzilla rondaba la zona nadie los respeta y si te quedas parado o vas a la velocidad que marca el límite, te pasan por encima prácticamente.
Llegamos a Vlore, buscamos un sitio para comer algo rápido, no fue fácil, aquí la gente también utiliza los bares para beber y no para comer, así que al tercer sitio que nos sentamos pudimos pedir algo comestible. Comimos una especie de shawarma con patatas fritas, pero las patatas también estaban dentro del shawarma, así explicado parece una mezcla rara pero estaba bueno.
Estamos listos, pim pam, nos vamos.

Capítulo 2 – Albania después de Vlore.

I M P R E S I O N A N T E
La ruta comienza más o menos igual, el estado es el mismo pero vamos bordeando el mar, conforme nos vamos alejando de Vlore empezamos a notar menos tráfico, comenzamos a subir una montaña, la carretera mejora y vemos alguna curva interesante pero el cielo se nubla, baja la temperatura y tenemos niebla.
De todas formas nada podía empañar ese momento, eran las primeras curvas decentes que podíamos disfrutar en cuatro días.
Llegamos al puerto, las nubes partían la montaña por la mitad, del otro lado, donde comenzaba el descenso, el cielo estaba despejado, el sol brillaba con fuerza dejando un precioso resplandor sobre el mar, nos paramos porque no podíamos creer la vista que teníamos ante nosotros. Podíamos divisar una carretera llena de curvas que descendía de la montaña, con asfalto nuevo, carretera seca bordeando la costa, quizás una foto ayude a explicar ese momento. Estábamos a punto de desahogarnos con la mejor carretera que hicimos en todo el viaje, una pasada.
LyN y yo nos vamos directamente a disfrutar, Monty y sube fieles a sus tentaciones no pudieron resistirse y se pararon a sacar fotos durante todo el trayecto.
La carretera te lleva a pasar por pueblos de playa, sitios que nos hacían preguntarnos si habíamos cruzado otra frontera en algún momento, ya que no tenía nada que ver con la Albania que habíamos visto durante la mañana.
La carretera no era perfecta, había piedras debido a que aún se estaban terminando algunos detalles del nuevo asfalto, nos encontramos vacas, cabras y mulas, pero todo esto al final fue hasta divertido o pintoresco, cero tráfico, toda la carretera para nosotros, vaya forma de disfrutar de las curvas, vaya forma de olvidarse de todo y dejarlo todo allí, en la carretera. Apretando el puño sin miramientos, una curva tras otra con un paisaje ideal en una carretera perfecta, me acuerdo de ese momento y sólo pienso en que lo repetiría mil veces más, ha sido un verdadero placer. Llegamos a un desvío, y aquí os pregunto: Si tres miembros de un grupo de cuatro toman un camino y el cuarto toma otro, aunque este último tomase el camino correcto, ¿quién se ha perdido?
Está claro que sube se perdió y se fue para el lado correcto, y nosotros tres que sabíamos muy bien a dónde había que ir tomamos el camino equivocado y lo esperamos tan campantes.
Nada, que luego de un rato sube no aparece y lo llamamos, estamos en Sarande, sube nos dice que nos equivocamos que era en dirección Muzine, nosotros que no, que el equivocado eres tú, nada que acabamos yendo a Muzine, hay que joderse, cuando uno se equivoca no hay mucho que decir.
La mala suerte es que para bajar a Sarande la carretera no estaba muy digna que digamos, embarramos las motos, otra vez alcantarillas sin tapa... un flash de la mañana nos vuelve a la memoria.
Nos vamos dirección Muzine, esa ruta también fue muy entretenida, una salida nocturna, por carretera de montaña, nos estábamos metiendo en Albania con dirección a Grecia y cómo no, ¡también nos gusta conducir de noche! así que a disfrutar una vez más.
Al encuentro con el crack tuvimos un problema técnico, había que cambiar la luz delantera de la moto de sube ya que estaba dando problemas, nos ponemos todos los mecánicos allí a meter mano y yo con mi súper navaja suiza termino ajustando el faro. No valdría la pena comentar esto si no fuera porque al día siguiente... (esperad al día siguiente que parece que los cabrones estos se quieren meter conmigo hasta el último día).

De ahora en adelante cada noche se convertiría en una salida nocturna, estirábamos al máximo las horas y acabamos conduciendo con la luz de la luna, me ha encantado.
Habíamos decidido no dormir en Albania, con lo que el próximo destino factible dentro de la ruta es Ioannina en Grecia.
Llegamos un poco tarde, vamos directamente a un hotel que conoce LyN, había sitio dejamos las cosas y tal cual nos vamos a cenar, ya nos ducharíamos luego.
Cenamos muy bien en una taberna griega, nos ha sorprendido para ser martes la cantidad de vida nocturna que había en la ciudad, como si fuese un sábado.
En Grecia el uso del casco en la moto no está bien visto... o es una práctica no muy regular, nos cansamos de ver moteros sin casco haciendo el burro por la calle.

Estábamos exhaustos, sin dudarlo nos fuimos a dormir, el objetivo Termopilas ya está cerca.

by ponchi, el pibe

Roadsters a las Termópilas

Parada en Albania

Roadsters a las Termópilas

Durante la comida en Albania

Roadsters a las Termópilas

Gemelas

Roadsters a las Termópilas

Cargando cacharros

Roadsters a las Termópilas

Más disfraces

Roadsters a las Termópilas

Salida de Vlore

Roadsters a las Termópilas

Puerto con niebla

Roadsters a las Termópilas

Cambio de tiempo pasado el puerto

Roadsters a las Termópilas

Vistas y curvas impresionantes

Roadsters a las Termópilas

Bichos en la carretera

Roadsters a las Termópilas

Bichos en la carretera

Roadsters a las Termópilas

Y más vistas

Roadsters a las Termópilas

Y más curvas

Roadsters a las Termópilas

Y más vistas

Roadsters a las Termópilas

Solo hacia Muzine

Roadsters a las Termópilas

Espera en Muzine

Roadsters a las Termópilas

Espera en Muzine


Volver


© S&S
Visitas: